
Cámaras para ver lo que pasa en tu casa desde el móvil, en cualquier momento y desde cualquier lugar, con imágenes claras también de noche.
La videovigilancia sirve para disuadir, para comprobar lo que ha pasado y para estar tranquilo cuando no estás. Pero una cámara mal colocada da imágenes inútiles, y una instalación sin cuidado puede invadir la privacidad de tus vecinos o de la vía pública.
Por eso no se trata de llenar la casa de cámaras, sino de elegir bien los puntos: accesos, garaje, jardín o interior, según lo que quieras ver y lo que quieras evitar. Una buena cámara en el lugar correcto vale más que cinco mal colocadas.
La calidad de la imagen, la visión nocturna y la forma de acceder a ella son lo que marca la diferencia en el uso diario. Son los puntos que más cuidamos en el diseño.
Pensado para viviendas que quieren ver el acceso y el jardín, para familias que quieren comprobar quién llega a casa y para quien tiene personas mayores o niños en casa y quiere saber cómo están.
También es útil en chalets, segundas residencias y viviendas con garaje o trasteros.
Revisamos la vivienda y su entorno para decidir la posición de cada cámara, evitando apuntar a espacios de vecinos o a la vía pública, y comprobando la cobertura real de cada punto a distintas horas.
Después configuramos el acceso, las grabaciones y los avisos, y te enseñamos a usarlos. Te explicamos también qué derechos y qué obligaciones tienes respecto a la grabación de imágenes en tu propiedad.
Diseñamos la instalación respetando la privacidad de tu entorno y de tus vecinos, y dentro de lo que permite la normativa vigente.