
Detectores de humo, calor y agua para avisarte de un incendio o una fuga antes de que el daño sea grande, especialmente cuando no estás en casa.
Un incendio o una fuga de agua pueden causar más daño en pocos minutos de lo que imaginas. La mayoría de las veces el problema empieza en un electrodoméstico, en una instalación antigua o en un descuido, y se nota tarde, cuando ya ha afectado a paredes, suelos, muebles o a la estructura.
Una fuga de agua en una vivienda vacía puede pasar desapercibida durante días, y el daño en techos, parquet y vecinos puede ser muy caro. Un sensor de inundación en la zona adecuada lo detecta en el momento y te avisa para que actúes.
El humo y el calor, por su parte, avisan antes de que el fuego sea visible. Un detector bien colocado da tiempo para salir y para llamar a emergencias, y la alarma conectada a tu móvil te informa aunque no estés en la casa.
Pensado para viviendas con electrodomésticos antiguos, casas con sótano o zonas de riesgo de inundación, segundas residencias y viviendas de personas mayores o con movilidad reducida.
También sirve para locales y pequeños negocios donde un incendio o una fuga pueden paralizar la actividad durante semanas.
Hacemos un recorrido por la casa para ver dónde hay riesgo real: cocinas, cuartos de instalaciones, bajo los fregaderos, cerca de la caldera o junto a la lavadora. Te recomendamos la ubicación de cada detector y te explicamos qué hace cada uno.
Instalamos solo lo necesario, sin sobreprotección. Después comprobamos que cada detector envía su aviso a tu móvil y te explicamos qué hacer ante cada tipo de alarma.
Te proponemos la protección adecuada para tu caso, con un sistema que no necesitas vigilar para saber que funciona.