
Bares, restaurantes y cafeterías con una protección que no interfiere con la experiencia de tus clientes ni con el ritmo de trabajo del local.
En hostelería la seguridad tiene que ser discreta. Un local con cámaras a la vista puede dar una sensación de desconfianza, pero un local sin control deja al descubierto problemas de caja, de almacén, de proveedores y de cierre.
Los puntos de riesgo son muy concretos: la caja, la barra en las horas de mayor movimiento, el almacén y la cámara frigorífica, la entrada de mercancía y el momento del cierre. Cada uno necesita una protección distinta.
Además, en un negocio de hostelería la protección tiene que funcionar a horas muy distintas: el servicio del mediodía, la noche, los fines de semana y los días de cierre. El sistema tiene que adaptarse a esos horarios sin obligar a nadie a recordar nada.
Pensado para bares, restaurantes, cafeterías y locales de ocio nocturno, con o sin cocina propia y con horarios de servicio amplios.
También para propietarios que gestionan varios locales y quieren ver el estado de cada uno desde un mismo sistema.
Visitamos el local en horario de trabajo para ver los flujos, los puntos de riesgo y las ubicaciones posibles, sin interrumpir el servicio. Te proponemos la solución por escrito y te explicamos qué se ve desde cada cámara.
Instalamos fuera del horario de servicio, para que no afecte a tu actividad, y configuramos los horarios de alarma y de acceso según tu jornada real.
Visitamos el local y te proponemos la solución que mejor encaja con tu actividad y con tu forma de trabajar.