
Control de accesos, videovigilancia y protección pensados para entornos con menores, donde la seguridad tiene que convivir con la vida diaria del centro.
Un centro educativo necesita saber quién entra y sale en cada momento, y proteger a los alumnos sin convertir el colegio en una fortaleza. La seguridad tiene que ser eficaz, pero también discreta y compatible con la actividad diaria, con las entradas y salidas, las actividades al aire libre y las visitas de familias.
La protección de menores exige además un cuidado especial con la privacidad y con el acceso a las imágenes y a los registros. No todas las personas del centro deben poder ver lo mismo, y eso hay que decidirlo desde el principio.
Por eso el diseño de la solución se hace con el equipo directivo, teniendo en cuenta los accesos, los horarios, las zonas comunes y las normas aplicables en el centro.
Pensado para colegios, institutos, escuelas infantiles y centros de formación, tanto públicos como privados, y para entidades que gestionan actividades con menores.
También sirve para centros con varios edificios o con zonas exteriores amplias, donde el control de accesos es más complejo.
Hacemos una visita previa para entender el edificio, sus horarios y sus necesidades. Presentamos la propuesta al equipo directivo, con cada elemento y su función, y los puntos que requieren decisión del centro.
Coordinamos la instalación para que se haga fuera del horario lectivo siempre que sea posible, y explicamos el uso del sistema al personal que lo va a manejar.
Te preparamos una propuesta pensada para el día a día del centro, con la protección de los alumnos como prioridad.